Blogia
La isla sin nombre

Criaturas

El vecino del bajo era un tipo calvo, no muy alto y flaco, lo que otorgaba a su magno cráneo una dimensión brillante, una importancia desmedida frente al resto de su estampa, a la vez que un terco bamboleo por falta de base, y un cuello que acusaba el perpetuo doblamiento. Esta andadura gacha obedecía a otros motivos además de los que inflige la dinámica. Su hasta hace pocos años pizpireta adolescencia y juventud se había visto arrasada por la implacable alopecia

0 comentarios